Mis reyes y reinas del marketing, espero que hoy tengáis el cerebro bien despierto, porque vamos a ver cómo puede llegar a decidir en qué clicas o qué compras mucho antes de que te des cuenta.
¿Os acordáis de cómo en la entrada anterior descubrimos cómo el diseño gráfico vende? Pues hoy vamos a entender el por qué, pero os voy a hacer un pequeño spoiler: tu mente tiene poquísima personalidad y el diseño la manipula (con un poquito de amor🙃)
Tu cerebro decide mucho antes que tú.
Chicos, vuestro cerebro tarda unos 0,13 segundos en procesar una imagen, es que eso no es ni medio parpadeo eh. Ahí suceden el 95% de las decisiones de compra que, como podéis suponer, son totalmente inconscientes, es decir:
Tú crees que eliges, pero tu cerebro ya le ha dado al botón antes incluso de que tú abras el ojo
Y aquí es donde está la explicación a que las marcas se preocupen tanto por su estética y sus visuales: si te impactan con ella, en una pequeña fracción de segundo, ya te han ganado para siempre, y vosotros ni siquiera os habéis catado.
Para explicar esto, vamos a poner de ejemplo la eficacia de los colores, las tipografías y las formas y la composición.
Los colores te manipulan… ¡y tú encantado!El color es uno de los mayores manipuladores emocionales que existen, siempre desde el cariño, claro 😜. Presta atención a esto:
- Rojo 🔴. Urgencia, energía, compra impulsiva
- Azul 🔵. Confianza, profesionalidad
- Amarillo 🟡. Optimismo, atención
- Negro ⚫️. Lujo, poder
- Verde 🟢. Equilibrio, naturalidad
Creo que ahora puedes entender por qué, en su gran mayoría, los botones de compra suelen ser rojos o anaranjados 🤫
Queridos, si fuesen grises, no los pulsaría absolutamente nadie 📂
Vamos a poner algún ejemplo un poco más práctico. Las patatas fritas 🍟 están asociadas al amarillo🟡 , por eso, Lay’s, Pringles o Cheetos siempre usan este color en su packaging.
Ahora piensa en cualquier marca de comida rápida, como McDonald’s, Vicio, Telepizza, Domino’s. ¿Qué tiene en común la imagen de cada una de ellas? Pues por supuesto el color, y siempre, siempre, siempre, el rojo 🔴, ya que estimula el apetito, acelera la percepción del tiempo y transmite energía. Se resume un poco en urgencia+hambre
Esto también pasa con el verde 🟢, que siempre vemos en los productos más saludables, con el negro ⚫️ en las marcas de lujo, por la elegancia y la sofisticación o, incluso, con el naranja 🟠, que refleja la energía y el impulso, por eso lo solemos ver en los logos y fachadas de los gimnasios. Obviamente, si pensamos en minimalismo, todos vamos a decir el blanco ⚪️, así que ya lo veis chicos, hasta el color más básico está milimétricamente pensado para introducirse en vuestra mente.
Las tipografías también tienen personalidad (y carácter)Sí, chicos, las letras también os hablan, y a veces incluso más claro que vuestros ex 😜.
- Las tipografías más redondeadas son dulces, amigables, así lo podéis ver, por ejemplo, en los títulos de los cuentos para niños.
- Las tipografías con serifas transmiten confianza, profesionalidad y están ligadas al lujo. Aquí entra la gran conocida fuente del New York Times, u otros ejemplos como Vogue, las universidades y museos o los libros de la literatura clásica.
- Las tipografías sin serifas y en negrita (bold), transmiten energía, decisión, claridad. Funciona, sobre todo, para empresas modernas. Aquí se encuentran marcas como Nike, Adidas, Netflix o Ikea.
- Las tipografías finas y estilizadas buscan transmitir elegancia, calma, exclusividad y, por lo general, un toquecito premium. Pensad en los perfumes de alta gama, como Chanel Nº5; en la cosmética premium como Estée Lauder, maquillaje de lujo como Dior o Chanel o, incluso, los packaging de las bolsitas de té i las velas aromáticas, cuya tipografía refleja calma y sofisticación.
Por eso, cuando una marca quiere ser cercana, divertida y caeros bien, usa letras más redonditas y, cuando quiere demostraros calidad, profesionalidad y seriedad, te planta una letra de palo seco que apesta a lujo.
Las formas y la composición te teletransportan: el cerebro es vago y LE ENCANTA serloMis niños, por muy inteligentes que seáis, vuestro cerebro 🧠 siempre va a seguir la ruta más fácil, SIEMPRE. ¿Para qué esforzarse más si puede esforzarse menos? Es un gasto de energía un poco tonto, ¿no?
Por esto suelen funcionar tan bien las composiciones limpias, las líneas que apuntan a un botón, los elementos repetidos o la jerarquía visual (lo más importante siempre debe ir más grande y visible).
Seguro que alguna vez habéis ido a algún restaurante y os ha dado incluso pereza leer la carta: no hay jerarquía, no hay orden y mucha información que parece que se tiró al aire y la plantaron donde cayó. Sin embargo, imaginaos ahora la carta de un restaurante de calidad: minimalista, ordenado, con espacios en blanco.
Queridos, si tenéis que esforzaros para entender un diseño, la marca ya os ha perdido. La magia de la rápida atención.
Y chicos… ahora que ya sabemos lo que funciona a la hora de manipular al cerebro, ¿por qué no vemos lo que le espanta?
Pero, para ello, debéis esperar al siguiente post en este blog.
¡Acordaos de no perder las coronas, nos vemos en poquito, mis reyes y reinas del marketing!
XOXO💋💋
